Viajar a Senegal y Gambia en temporada de lluvias
Viajamos a Senegal y Gambia en julio de 2026, que es a la vez temporada de lluvias y temporada baja, y es la pregunta que más nos han hecho al volver. La respuesta corta es que volveríamos a ir. La larga tiene matices, porque hay cosas que se pierden.
Lo que nos temíamos y no pasó
Íbamos con la idea de que nos iba a llover todos los días y no fue así ni de lejos. Estuvimos una semana entera sin ver una gota. Cuando llueve, y llovió varias veces, son chaparrones cortos e intensos: cae muchísima agua en poco rato, se para todo durante media hora, y después vuelve a chispear a ratos. En una ocasión nos tocó esperar a que escampara comiendo, y en otra nos pilló en el barco de vuelta de los manglares sin mayor problema.
Lo que sí es constante es la humedad. En la costa se lleva, pero en el interior de Gambia, en Janjanbureh, el calor y la humedad juntos son duros de verdad, con noches malas si el aire acondicionado falla o se va la luz.
Lo que te quita
Hay que decirlo claro:
Planes que se caen. A nosotros la lluvia nos tumbó la isla de Karabane y Diembering, en Casamance, y tuvimos que reorganizar. Si vais con la agenda cerrada, esto molesta.
Menos fauna. El paseo en barca por los bolongs de Tendaba, que es de lo mejor de Gambia para ver aves, en julio da poco. Las aves se concentran en temporada seca. Vimos algún pelícano y poco más.
Sitios cerrados. En Cap Skirring, que en temporada alta debe estar a rebosar, encontramos el pueblo prácticamente desierto y bastantes negocios sin abrir.
Lo que te regala
Todo para ti. La playa de Cap Skirring casi vacía, los alojamientos con sitio, los sitios turísticos sin colas. En la isla de Gorée cogimos el primer barco y tuvimos la Maison des Esclaves para nosotros solos unos minutos, algo impensable en temporada alta.
Paisaje verde. El norte de Senegal es seco, pero Casamance y el interior de Gambia en julio están verdes de verdad, con los campos trabajados y el río lleno.
Margen para negociar. Con poca demanda, todo es más fácil de hablar, desde una habitación hasta un coche con conductor.
Precios y disponibilidad. Reservamos casi todo sobre la marcha, muchas veces por WhatsApp el día antes, y no tuvimos ni un problema.
Nuestra conclusión
Si viajáis por libre, con margen para cambiar planes y sin obsesión por la fauna, julio es una buena época, sobre todo si os interesa la parte cultural e histórica más que la de naturaleza. Si vais a Gambia buscando aves, o si necesitáis un plan cerrado día a día, mejor la temporada seca.
Y un consejo que vale para cualquier fecha: este viaje pide energía. Lo escribimos al volver y lo mantenemos, hay que venir con fuerzas, porque las distancias son largas y el ritmo cansa. De eso hablamos también en Prenderles fuego a los prejuicios.
Todos los precios y tiempos reales del viaje están en nuestra guía de cifras.